In Memoriam

Heathcliff Dalil Ziegler... alias Pocho


1994 - 2010

La luna llena de Agosto envolvió a Pochito y con su luz se hizo Estrella.
Desde las 10 de la mañana Pochito es estrella en el cielo.
Se quedó durmiendo, tranquilito, tal vez juntando fuerzas para retomar el viaje a casa...
va cruzando el Arco Iris, llegando a su lugar en amor.
Allí lo reciben todos los que amamos...
Es un día de festejos porque un gran ser vivo
lleno de Luz se transforma en Estrella resplandeciente.

Pochito te amamos y sé que nos seguiremos viendo...

Te amo muuuuchhoooo Pochosaurio!
25/8/10
Ale y familia

 

Mi primer gato es Heathcliff, un hermoso siamés blue point, que llegó de regalo, el pequeño entraba en una mano, su pelaje era muy clarito y unos inmensos ojos azules y esa cara tan especial que tienen los siameses que los hacen ver tan expresivos.

Cuando fuimos a retirarlo a la casa de la criadora conocímos a sus papás Ziegler y Dalila, con varios hermanitos que se asomaban uno arriba del otro con caras de asombro. Durante la charla con Graciela Menotti, su criadora, su mamá Dalila trajo agarrado de su boca a este gatito y lo colocó en mis manos, fue algo maravilloso que pudimos presenciar, recuerdo que le dijimos a Graciela si los tenía entrenados de esa manera! ... Fue un gesto que nunca se nos olvida de parte de Dalila, incluso un par de años después lo llevamos nuevamente a su casa y su mamá lo reconoció o al menos eso nos pareció a los que presenciamos como ella lo miraba, lo lavaba y le enseñaba toda la casa, mientras su papá estaba enojado porque había un nuevo macho en su territorio..

Heathcliff Dalil Ziegler, llegó a casa con apenas 3 meses, su fecha de cumpleaños es 6 de junio, bajo el signo de Géminis, y nació en el año 1994. Este 2010 cumplió 16 años y en la luna llena de Agosto se transformó en una bellísima estrella.

Nuestra vida cambió con su llegada, sobre todo con sus largas canciones, a veces operetas a las 7 de la mañana, sin saber cuando eran domingos o feriados, Heathcliff, siempre cantaba, se nota que era un gato muy feliz! Su chakra laringeo funciona marvillosamente :-)

En casa le deciamos cariñosamente "Pocho", a los 5 meses lo presentamos en una exposición de gatos que se hizo en la Rural y salió "segundo excelente" pero como en la puntita de su colita tenía una pequeña protuberancia... no logró el primer premio en esa expo, pero si lo logró en nuestras vidas, para nosotros era y es el mejor gato del mundo!

Pochito nos dío tanto cariño, y tantas enseñanzas de vida, siempre fue el compañero ideal, el dueño de casa, el "gato gerente de Delikittessen". Ël no ronroneaba pero hacía como unos "mugitos" muy chiquititos, esó sí, como les dije anteriormente sus maullidos eran impresionantes, fuertes y con diferentes tonos, casi parecían una mezcla de llanto de niño con sirena de ambulancia.

A los 6 meses fue esterilizado y su ánimo siguió siendo el mismo, siempre jueguetón, lo único que perdió la famosa figura estilizada de siamés y se convirtió en un gato de 6 kilos, con un tamaño grandote y con el correr de los años su pelo se fue oscureciendo. Siempre muy cariñoso, con gran presencia, parecía siempre serio, parsimonioso, de caminar bien felino. Tenía sus rutinas, como mirar tele y acostarse entre las piernas mientras disfrutabamos una pelicula, juegaba con una pluma y la llevaba a tomar agua y a comer con él..... conocía todos los sonidos de la casa y de cada uno de nosotros desde que llegamos a la puerta de calle y se quedaba haciendo guardia hasta que estábamos todos en casa.

Heathcliff le enseño a Cleopatra y a Benji donde estaba la comida, donde quedaban las piedras sanitarias, incluso a maullar a ciertas horas para sacarlos al balcón o subir a la terraza, tenía todo bien controlado siempre... Era el gato que a las 11 horas, cuando tenía que subir a abrir Cristalita, ponía una pata en la escalera y me miraba para que subiera a trabajar. A proposito cuando lo ignoraba, me maullaba y miraba el reloj y volvia a maullarme esperandome en el primer escalón, se movía nervioso, le decía entre risas que los dueños eramos los dos que podíamos llegar tarde... :-)

Pochito te extrañamos mucho.

 


Heathcliff Dalil Ziegler, alias Pocho, el gato gerente de Delikittessen

Gracias Heathcliff
por: Marcela Alita Montes V.
Domingo 29 de Agosto de 2010

Nuestras historias de vida, aquellas que a diario vamos creando tienen un principio y un final, y cuando ese final es el destino, con mas razón debemos hacer un cierre para sanarlas, limpiarlas y continuar. Cerrar una historia no es dejar de hablar del tema, sino evolucionar con él, poder hablar libremente con detalles de vida, sin angustia, sin llantos, es el momento en que la situación de dolor se torna una travesía compartida, envuelta en amor y cariño, en abrazos y palabras de corazón. Compartirme es liberar este sufrimiento, es ir sin peso por la vida.

Estos días fueron de muchas lágrimas en casa y aún están latentes, basta recordar un detalle de Heathcliff que aparecen solas... Durante el día quisiera estar fuerte, alegre, sonriente como siempre y me resulta imposible. Sé que transitar este momento me permite aceptar y transformar, así como encontrarme con mi tristeza me ofrece la oportunidad de descubrir que nuevamente puedo salir adelante, abrirme a mi nuevo día a día, adaptarme a la realidad. Lo sabio de esta situación es vivenciarla sin esconder mis sentimientos, mostrándome tal como soy. Dejar de lado las posturas, las máscaras sociales, ser simplemente humana en un periodo triste de mi cotidianeidad y seguir cultivando esta simpleza al retorno de mi alegría de vida.

El viernes pasado llegaron las cenizas de Pochito, fue un momento muy especial para todos nosotros. Lo que nos brindó este ser de luz fue muchísimo en sus 16 años de vida. Compartimos el momento en familia y fue algo hermoso, ya a los pocos minutos experimentamos mucha tranquilidad, había algo en el aire, por expresarlo de alguna manera, que nos hizo sentir que estaba todo en paz, que el ciclo estaba cumplido. Tal vez sea nuestro mundo subjetivo, nuestra significación de las cosas, nuestra forma de seguir adelante ante la pérdida, cada uno lo puede interpretar a gusto, para nosotros fue mucho más, sensaciones de libertad, amor en el aire, unión fraternal, plenitud, armonía. De repente todo se calmo, la angustia dejó de sentirse, la casa se llenó de amor, de protección... Nuestro llanto se convirtió en lágrimas de los gratos recuerdos y vivencias juntos. Por la tarde habíamos estado en el vivero comprando plantas para la terraza, habíamos decidido en familia brindarle homenaje a su presencia física, con un árbol para representar su vida, y de esta manera hacer el sábado por la mañana los honores al viento. Este ritual nos trajo mucha más calma y sonrisas nuevamente.

El sábado por la tarde la jornada de prácticas de Reiki ayudó a retomar contacto con el trabajo que amo y que no sabía como volver a comenzar este camino que elegí o que me eligió... Mucho tiene que ver Pochito, él es Delikittessen, esa famosa broma del "gato gerente" que pasó de chiste a ser un sentimiento, y como dijo alguien al teléfono estos días, era como tener la gerencia vacante hacia un lugar que nadie podría ocupar.

Quizás parece sin sentido comentar algo así, que mi propia vida cotidiana estuviera marcada por inspiraciones del gato Pocho y que en estos pocos días me replanteara que hacer de mi camino, de lo construido, o de mis estudios por seguir. La sensación de pérdida fue grande y la depresión a flor de piel, más allá de mi proyección hacia mi gato, o de su gran humanización, hay mucho más que eso... Expresaba estos días que Pocho, fue un compañero de vida de todos nosotros y con una gran maestría, que nos enseñó lo maravilloso que es ser un ser vivo y era quien guiaba cada decisión profunda. Muchos me habrán escuchado decir que los animales siempre marcaron mi rumbo... y así es, tengo una conexión muy directa con ellos, una sensación que me permite percibir su mundo desde su interior y que cuando tuve necesidad de una guía fueron situaciones con animales que me mostraron que puerta abrir.

Enfrentarme a esta pérdida física fue realmente muy fuerte, por más que todos morimos, que es parte de la vida, que lo siento no como la muerte trágica, sino como un paso a otra vida, o donde estaremos juntos a futuro, todo muy bien y comprendido, pero tengo que vivirlo desde mi misma. Estos días pasados Pocho me enseño sobre el desapego, su mirada transmitía el amor a lo simple y que él había decidido su viaje. Un desapego movilizante, sensorial, aislante, permitido, privado, donde podía dar un corte a bien, sin penas ni glorias, sin culpas ni sacrificios, fue sentir en mi corazón su paso a la transformación como debía hacerlo, desde su instinto natural.

Para la última hora de la tarde del sábado los sonidos ayudaron a enfocar ideas, clarificar sensaciones y obtener respuestas. Me gusta mucho lo que producen los sonidos, los cuencos tibetanos, las sonajas, la caja chayera, la voz, todo lo que interviene en esas horas de vibración haciendo un boomerang de luz. La fuerza de las intenciones al Universo, creando la realidad desde este punto de amor, desde esta humilde tejedora de telarañas y allí en esa espiral dadora estaba Heathcliff, el protector del templo de antes y de ahora. Agradecí todo lo recibido durante estos años, tanto como lo venía haciendo en persona y fue sentir nuevamente estar en el camino sagrado. Este último año desde su problema cardíaco, me despedía a diario, lo sentía como un tiempo suplementario y que estaba hecho para disfrutar en alegría. Interiormente sentía además, que despidiéndome de esa forma, el dolor de hoy sería menos... qué ingenua, qué humana... Él sabía que en el aquí y ahora comienza una nueva etapa en nuestras vidas y en todo lo que está llegando... Para recibir tal abundancia era necesario vivir este paso, entregarse al Universo, aprender a fluir en el desapego y continuar abiertos en Amor Incondicional. Transitar el Amor Incondicional es ir más allá de la misericordia, de la contemplación, de la bondad, es un ejercicio diario y que difícilmente se recorre en una sola vida.

Uno quiere ser un buen ser humano y sigue decidiendo por los otros, todo lo posee, se adueña. Genera un egoísmo hacia lo que nos rodea cada vez mayor, no cambia con los años y pocas veces con las eras. Tomamos decisiones por los otros sean hijos, parejas, familias, amigos, animales, plantas, sin respeto a lo individual, a la esencia, a la vida. Cuantas veces nos atribuimos el "por su bien", y seguimos realizando nuestro cometido, nuestro egoísmo en persona, sin darnos cuenta que es lo que mas nos llena de miedos y de incertidumbre. Estos días aprendí que liberar este proceso es liberarnos un poco más cada día, que no tenemos que repetir historias, que siempre es posible desconectarse de los viejos mandatos, que somos Amor para dar y recibir donde soltar, fluir, sintetizar, amar, crear, reír, colorear y cantar es ser y estar en equilibrio con la vida.

Sentía que reprimir los sentimientos y comenzar a trabajar sería muy profesional para muchos, pero para mi era ir contra la verdadera esencia del camino que voy transitando. Fueron días clarificando pensamientos, observando mis sensaciones y reponiéndome de cuerpo y alma, y ahora siento que con todo lo vivenciado estoy donde debo estar y lo celebro tomando todo paso a paso, estirándome como un gato, descansando al sol, contemplando lo simple y ocupándome de las cosas una a la vez.

Ya Heathcliff, alias "Pochito", está en esa estrella que brilla a diario y le sonrío desde la terraza.
Está resplandeciente, descansando en amor...
Todos nosotros continuamos este hermoso viaje de vida donde aprendemos de un gato especial y de cada ser vivo que nos honra con su presencia.

Posted: Agosto 30, 2010
http://cristalita-delikittessen.blogspot.com/


Heathcliff Dalil Ziegler alias Pocho, 1994-2010

Agradecemos con todo nuestro corazón a cada uno de ustedes,
por sus mensajes y llamados, por el gran cariño recibido ante el paso de nuestro
gato Heathcliff de 16 años, quien se transformó en una bella estrella en el cielo.

Gratitud por Siempre

Marcela Alejandra Montes V. y familia

 

Recuerdos familiares de Heathcliff

 


Sinclair

Un pequeño homenaje a Sinclair...
Hermano de mi gato Heathcliff.

Sinky, gotita de agua,
una semejanza de hermanos,
en color, en pelaje, en gestos,
y hasta en sus canciones...

De carácter exclusivista
como buen blue point.
Mimado, querido y amado.
Hoy agradecemos haberte conocido ...

Desde hace un par de días,
la gotita de agua
se hizo estrella en el cielo
y nos ilumina noche tras noche...

Sonrío pensando, que como buen gato
no podía ser de otra manera que una estrella,
y de esta forma iluminar a sus pares
en sus travesuras durante la noche...

Fueron trece años maravillosos.
Entre visitas, fotos y llamados.
Te extrañamos mucho "sobrino gato"
Te extrañamos y duele...

Como el dolor cuando partió
el abuelo, la abuela o mi padre...
algunos no comprenderán tal semejanza,
otros se horrorizaran con la comparación
hacia seres humanos...

Solo el que tiene gatos
que viven como uno mas de la familia,
entenderá mis palabras de corazón.
Compartirá mi sentir...

En todos estoy años de mi vida
puedo decir abiertamente
que se recibe más amor de un animal
que el de la propia familia o de algunos amigos.
Ellos, nunca están apurados o en sus cosas,
y siempre les sobra tiempo para nosotros...

Gracias Sinky, por tus enseñanzas.
Gracias tía Norma, por este ReEncuentro en la vida.

--
Marcela Alejandra Montes Vázquez®
2008
derechos reservados

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